La transición de las personas es un ir y venir de las situaciones, a veces se tiene confianza en quien menos se debe y otras veces se peca por no confiar en quien realmente está ahí, con parcialidad e incondicionalidad total.
Y cuando se habla de confianza, se está haciendo referencia a esa que se logra sentir por quien de una u otra forma brinda la tranquilidad y la seguridad necesaria para hacerlo.
Sentir a esas personas tan cerca, es poder tener la certeza de que ahí están los padres, porque ¿quiénes más que ellos para saber brindar esa confianza plena y ese acompañamiento incondicional en cada momento de la vida?, por más mínimo que sea.
Así que hay que decidirse, y valorar esos seres que nunca dejarán de ser significativos para la vida de cualquier persona, a quienes sin lugar a dudas darían la vida por sus hijos, y por quienes con seguridad y sin temor a equivocarse son los verdaderos amigos.
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