domingo, 19 de septiembre de 2010

"El Origen" algo para ver

La expectativa del público no se hacía esperar, todos quería que comenzara ya, los comentarios se escuchaban en los cortos de las demás películas, como: ”Me han dicho que es buena”, “ese Leonardo Dicaprio está muy bueno” y claro, como no, el novio que afirmaba: “a mí no me gusta ese caribonito, venimos es por ti”.
Cuando comenzó la función todos estuvieron concentrados en la película, parecía que no hubiese nadie en el teatro, tan sólo se escuchaban algunos ruidos de quienes masticaban su merienda peliculera.

Así transcurrió toda la película, hasta que llegó el final, y con intriga todos esperaban ese momento, poder saber si era real o no, si la fantasía continuaba o ya habían despertado de ese sueño que vivieron en toda la película, existían las ansias que se respiraban en el aire, “ansias de saber”, “ansias de sensatez”.

Era difícil de entender y más cuando las personas asistentes no tenían mucho conocimiento del campo y veían lo superficial y comercial, dejando a un lado la profundidad en la trama que nos produce más lineamientos de lo que somos y lo que buscamos una certeza de los acontecimientos.

Después, terminó y quedó en “veremos” la realidad, la solución a todos los cuestionamientos de la emergencia en la película habían sido retenidos por la duda que quedó al finalizar la película, si había terminado o no el sueño. Cuando las luces se ausentaron las personas comenzaron a aplaudir, esto era un señal que la película había causado algún efecto en el público.

Sus comentarios mientras salíamos del teatro eran relacionados con la trama de la película “es un video” decían alguno de ellos, mientras que las personas que tenían una edad mayor a 40 años afirmaban no haberla entendido, o sin sentido”, pero era igual una película que causó controversia en mi país.

Una película con grandes rasgos de ficción y realidad mezclados, hacían que las personas del teatro estuvieran en un grado de concentración inigualable y al final se enteraran que todo era un círculo vicioso sin encontrar donde termina y vuelve a empezar.