A veces, ni nos damos cuenta de
lo que tenemos, a veces ni valoramos cada cosa que existe en nuestra vida,
porque simplemente damos por sentado que siempre lo tendremos y que nunca nos
hará falta.
Así pasa con todo en la vida, a
veces somos tan desagradecidos que ni siquiera nos damos cuenta de todo lo que
tenemos a nuestro alrededor, sino que simplemente vivimos pensando en todo lo
que nos “hace falta” para ser realmente felices.
No somos capaces de agradecerle a
la vida cada día que amanecemos vivos, con salud, con un techo en donde dormir,
con un alimento que llevar a la boca, así no sea caviar no deja de ser un
alimento, no agradecemos tener ropa limpia y poder tener el simple placer de
bañarnos a diario sin sufrir de precarias condiciones que nos limiten hasta
para ello.
No agradecemos la libertad de
poder movernos de un lado a otro por nosotros mismos sin ser dependientes de
nada ni de nadie, no agradecemos tener gente a nuestro alrededor que siempre
está pendiente de nosotros, como nuestra familia, nuestros amigos, nuestra
pareja y hasta algunos conocidos.
A veces solo cuando se pierde un
ser amado se le dice cuanto se le amaba y se evidencia cuán importante era en
cada una de nuestras vidas, pero ¿por qué esperar tanto para decir un “Te Amo”
a la persona que se ama con el corazón? No solo es decirle Te Amo a la pareja,
es poder decírselo a todo aquel que está dentro de tu vida otorgándote felicidad, inyectándote de vida, apoyando cada
uno de tus pasos y apoyando tus sueños, estando ahí en cada caída para darte
esa mano que necesitas al levantarte sin esperar nada a cambio.
Entonces, por qué no agradecer
cada momento que se pasa junto a esas personas, por qué no agradecer que aún
estamos vivos, que podemos caminar y que la vida nos ha brindado un día más
para hacer lo correcto, valorar lo que tenemos y soñar con lo que queremos,
simplemente es eso, hacerlo HOY porque mañana puede ser que ya no despertemos.