Sollozaba la brisa y los árboles se movían de un lado para otro, como si danzaran para nosotros.
No faltaba nada, el sol nos alumbraba casi sin dejarnos ver, las aves volaban por el cielo esplendoroso y ahí estaba él, con esa mirada desgarradora tratando de ocultarse tras las ramas del bosque, invitándome a perder la razón en su mundo de colores, que tal vez en una gama distinta a la mía, pero a su vez complementarios para nuestra paleta de vida.
No eran normales las sensaciones producidas por él, la respiración paraba en mis pulmones, cada vez que lo tenía muy cerca, arrojaba inspiración y sentimiento hasta por el cabello, era la continuación de mi ser, mi inspiración.
Pero, había pasado una hora y media, y se hacia tarde para volver a casa, y a pesar que la aventura de estar juntos la vivíamos todas las tardes después del colegio, mientras esperábamos por sus padres, este día sería diferente. Pareciera que el destino se hubiese confabulado para separarnos.
Cuando su padre lo cogió de la mano y se despidió de mí, sentí que algo se derrumbaba en mi interior y mientras se alejaban hacia su carro el padre preguntó;”¿Qué tal tu último día preescolar?, él volvió a mirarme con ojos aguados y mirada perdida, respondiendo: Bien, nada nuevo.
Subió al auto y poco a poco se fue alejando por la calle, hasta que desapareció.
Han pasado más de quince años, y aún no he olvidado aquel ocho de noviembre que se fue para nunca regresar , tal vez él haya olvidado ese año de preescolar, tal vez haya borrado de su mente lo que en ese momento fue mágico, pero para mí seguirán vigentes todos y cada uno de los instantes que pasé a su lado, como si fuera ayer.
miércoles, 24 de febrero de 2010
jueves, 18 de febrero de 2010
¿Ilusión de ser otro?
No es una excusa la falta de atención a ciertos sucesos de la vida, pero tampoco es el requerimiento especial para los acontecimientos desagradables de la vida…
Es aquí en donde aparecen los recuerdos de cuando eramos pequeñitos, esos recuerdos que nos llevan por momentos a ese mundo que dejamos atrás y que queremos volver a vivir.
Los disfraces se convierten una vez al año, en esas ilusiones que de chiquititos teníamos, es un día para poder mostrar así sea de mentiras, lo que quisimos y aspiramos, lo que con tanto esfuerzo buscamos…
Y porqué no, lo que muchas veces deseamos con las fuerzas de nuestro corazón, ese súper héroe soñado, esa princesa o hada de cuento, ¿Por qué no? ¿Por qué no revivir esos momentos?
Todo depende de ti, de lo que quieres, no digas que es ridículo, sólo di que era lo que esperabas, lo que querías y PUNTO, nadie te juzgará por eso. Ser feliz por ti mismo es tu obligación.
Es aquí en donde aparecen los recuerdos de cuando eramos pequeñitos, esos recuerdos que nos llevan por momentos a ese mundo que dejamos atrás y que queremos volver a vivir.
Los disfraces se convierten una vez al año, en esas ilusiones que de chiquititos teníamos, es un día para poder mostrar así sea de mentiras, lo que quisimos y aspiramos, lo que con tanto esfuerzo buscamos…
Y porqué no, lo que muchas veces deseamos con las fuerzas de nuestro corazón, ese súper héroe soñado, esa princesa o hada de cuento, ¿Por qué no? ¿Por qué no revivir esos momentos?
Todo depende de ti, de lo que quieres, no digas que es ridículo, sólo di que era lo que esperabas, lo que querías y PUNTO, nadie te juzgará por eso. Ser feliz por ti mismo es tu obligación.
jueves, 11 de febrero de 2010
Recuerdas cuando eras niño…
En la vida hay muchos momentos que generan experiencias demasiado satisfactorias y que por ende son fáciles de recordar y llevar siempre en la memoria.
Uno de esos momentos o mejor una de esas grandes etapas por las que atraviesa cualquier ser humano es la niñez, esa càpsula de colores que muestra la vida, como el juego más sencillo de disfrutar o tal vez el rompecabezas más práctico de armar.
El ser niño es vivir en una ilusión constante en donde las risas, los chistes, y los juegos son los protagonistas. Ponerse a recordar esos momentos que uno vivió cuando era niño, es tal vez volver a sentir por un instante esa tranquilidad de serlo, y ese mundo lleno de alegría que se construía mediante cada juguete o juego en el que se participaba.
La invitación entonces está ahí, ser niños de nuevo será imposible pero arriesgarse a sentirse como cuando se era niño no lo es. Dicen por ahí que recordar es vivir , decídete a recordar tu niñez, cuando sientas que la vida se te complica un poco, quizás de esa manera todo lo que parece oscuro o difícil de resolver, puede convertirse en un mundo de colores y alegría.
Uno de esos momentos o mejor una de esas grandes etapas por las que atraviesa cualquier ser humano es la niñez, esa càpsula de colores que muestra la vida, como el juego más sencillo de disfrutar o tal vez el rompecabezas más práctico de armar.
El ser niño es vivir en una ilusión constante en donde las risas, los chistes, y los juegos son los protagonistas. Ponerse a recordar esos momentos que uno vivió cuando era niño, es tal vez volver a sentir por un instante esa tranquilidad de serlo, y ese mundo lleno de alegría que se construía mediante cada juguete o juego en el que se participaba.
La invitación entonces está ahí, ser niños de nuevo será imposible pero arriesgarse a sentirse como cuando se era niño no lo es. Dicen por ahí que recordar es vivir , decídete a recordar tu niñez, cuando sientas que la vida se te complica un poco, quizás de esa manera todo lo que parece oscuro o difícil de resolver, puede convertirse en un mundo de colores y alegría.
sábado, 6 de febrero de 2010
Recordar, es vivir...

No basta con esperar a que las cosas pasen para que de verdad sucedan, no basta con imaginar la felicidad sin hacer nada para alcanzarla y no basta evitar al destino para estrellarse de frente con él.
No sólo quienes son adultos pueden amar, por el contrario, son ellos los que han evitado su felicidad completa por no demostrar lo que se siente. Porque no ser como cuando niños, que se era impulsado por una fuerza externa, esa que te impulsaba a hacer locuras por quien querías, a gritar tus sentimientos con una mirada.
Por qué no sentir esas mariposas revoloteando en tu estómago?, tratando de salirse por tus sentidos, por qué no aceptar que alguien puede llegar a ocupar ese espacio necesario para la humanidad, por qué no explotar de emoción al verla, y dejar que todo alrededor desaparezca, para que de un instante a otro tan sólo existan los dos.
Que sea un mundo irreal, que sin importar lo que se diga, sea espontáneo, sea sincero, sea real, natural y espiritual, que la conexión vaya más allá de lo terrenal, que juntos sean solo uno sin pensar en un mañana.
El consejo de LA RAZÓN IRRACIONAL para usted, es que deje de evitar ser feliz, allá afuera hay alguien que espera por usted, salga y búsquelo …AME Y DEJE QUE LO AMEN…
Imagen: chinavillamellera.com
jueves, 4 de febrero de 2010
Tip`s para volver a ser niño (a)

La facilidad de volver a ser niños está en nuestras manos.
1. Si tienes en tus manos algo nuevo para disfrutar, piensa que es aquel juguete con el cual soñabas en tu niñez.
2. Si te ves envuelto en circunstancias dificiles, imagina el laberinto que te gustaba pasar en el parque, y despuès de varios minutos lo superabas con felicidad.
3. Actúa como pequeño, pero piensa en grande.
4. Deja la verguenza de lado y explota tu creatividad.
5. Si crees que las dificultades te ahogan, trata de salir a flote con una sonrisa en el rostro.
6. Deja a un lado la moda, y vìstete con la libertad que te caracterizaba en tu niñez.
Sobriedad? embòrrachate con la alegrìa de vivir!!!
Imagen: http://www.ahorasi.com/stories/images/20060420_adultos.jpg
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